Marc Caellas

El paseo de Robert Walser.

El paseo de Robert Walser –así escrito, todo junto, dirigida por Marc Caellas y protagonizada por Esteban Feune de Colombi– es una propuesta escénica cambiante que se lleva a cabo en las calles de barrios de diferentes ciudades y a diferentes horarios. Suerte de obra de teatro site-especific, el trayecto empieza en una esquina, adonde un grupo de no más de 15 espectadores se encuentran con el actor que interpreta al paseante de Robert Walser y lo siguen durante una hora, en aparente anarquía, por el barrio en cuestión. Durante el camino se producen encuentros, azarosos o no, teatrales o no, improvisados o no, con un comerciante, una actriz retirada, un librero, una cantante y/o con una empleada pública; también hay una parada con refrigerio en el domicilio particular de una amiga y mecenas, poco antes que el atardecer nos conduzca al final de la obra.
Se ha escrito sobre El Paseo de Robert Walser “Como un juego de espejos vemos la realidad como una ficción, pero esa misma realidad nos mira como si fuésemos nosotros quienes estuviéramos actuando. Los vecinos, los comerciantes, los que simplemente esperan el colectivo, observan a este grupo de paseantes soñadores que camina tras un hombrecito de traje gris y seguramente creen que algo raro está pasando. Un vendedor de boletos del subte E sale de su casilla (literalmente) y lo dice “¿pero esto qué es? ¿Arte contemporáneo?”. Entonces comienzan las preguntas: ¿Por dónde delinear los límites del arte? ¿Qué es un espectador?¿Por qué la ciudad en si misma no puede ser un espectáculo si tan sólo logramos enmarcarla?”

Mercedes Halfon en Eterna Cadencia

“Esa es una de las gracias de llevar esto a la calle. Por una parte parece lógica pura que algo que se llama El paseo, y que relata un paseo, se muestre paseando. Por otra parte eso hace que cada vez sea diferente, que se confunda constantemente la realidad con la ficción y que entremos todos en un estado sumamente intrigante tanto para los paseantes conscientes como para los propios habitantes de esos lugares que van siendo enmarcados para nuestra contemplación y que nos miran extrañados en cuanto notan que algo se está saliendo del guión porque, simplemente, un grupo de paseantes observan lo que pasa a su alrededor. Una contemplación de la vida misma, en algunos casos, sin más (porque no es necesario más) y, en otros, aderezados por el magnífico texto de Robert Walser, interpretado tan admirablemente por Esteban Feune de Colombi que hace que te olvides de tus prejuicios sobre el mal llamado teatro de texto. Es todo una cuestión de estilo. Seamos sinceros y malos: en otras manos ¿cómo hubiese acabado todo esto?”

Rubén Ramos en Teatron

“He visto muchas obras y alguna vez, incluso, una de ellas empezó a su hora. Pero pocas experiencias tan exquisitas podré contar a mis tataranietos como la del paseo que di un sábado en el barrio de San Telmo con el mismísimo Robert Walser.”

Francisco Peregil en El País

"No sorprende escuchar a Marc Caellas comentar que se siente más cercano a Francis Alÿs, el artista de inspiración paseísitica por antonomasia, que a esos textos dramáticos llenos de acotaciones donde el espacio para lo inesperado es ínfimo. Como hizo Alÿs en The Collector, paseando por México mientras recopilaba objetos, nuestro particular Robert Walser va acumulando números de teléfonos de anunciantes de pisos y cursos de los muros madrileños. O como hizo el artista belga al pasear su famoso bloque de hielo por las calles de México, el escritor reencarnado también arrastra a sus acompañantes sin un objetivo concreto. En su acción no hay un fin, sólo un proceso que se llena de sentido mientras desaparece al ejecutarse."

Clara Paolini en The Objective