Marc Caellas

NEUROS AIRES

Publicado por Libros del Zorzal "Este libro es muchos libros, porque son muchas las ciudades que llamamos Buenos Aires. Se trata de un libro muy caminado, que destila la esencia cultural, erótica y psicoanalítica de una gran ciudad, barrio por barrio. Es un libro muy leído, que cita poemas, ensayos y ficciones para crear la banda sonora de una interpretación urbana, pero también muy vivido, cargado de experiencia y de amistad y de pasión y de ironía: lleno de verdad, digamos. Tal vez pueda hablarse de un libro performático, puro teatro, que recurre a los mecanismos de la apropiación y del collage para sacar a la literatura autobiográfica y documental de sus marcos convencionales; al fin y al cabo, su autor, además de cronista y gestor cultural, es un dramaturgo que ha sacado de sus casillas a actores, escenarios y textos para acercarlos al arte contemporáneo. Este libro es también poético, neurótico, drogotano, confesional, carcelonesco, posfreudiano, canchero, etnográfico, autocrítico, venezolano, híbrido: en fin, muy argentino. Neuros Aires, de Marc Caellas, es todo eso junto, mezclado, revuelto y fusionado: carnaval y tango."

Jorge Carrión

Entrevista con Xavi Ayén en La Vanguardia: "Marc Caellas (Barcelona, 1974) es uno de los catalanes que más ha escrito sobre América Latina. Director teatral, artista nómada y polifacético, ahora publica ‘Neuros Aires’ (Libros del Zorzal), volumen sobre la capital argentina a caballo entre la literatura de viajes, el ensayo, la sociología y la autobiografía, cuarta entrega de un proyecto narrativo sobre ciudades en las que ha vivido y a las que retuerce el nombre para hacerlas decir más cosas: ya han aparecido los volúmenes ‘Carcelona’ (2011), ‘Caracaos’ (2015) y ‘Drogotá’ (2017), “voy armando mi eje del mal”, dice con media sonrisa malévola. Como hombre de teatro, es responsable de montajes como ‘Suicide notes’ -basado en notas reales de ilustres suicidas- así como de espectáculos interactivos con referentes literarios, como ‘El paseo de Robert Walser’ o ‘El estómago de los escritores’. En una edición del Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires, además, organizó una falsa ceremonia de concesión del Nobel a Jorge Luis Borges. ¿Por qué hace libros sobre ciudades? No empezó como proyecto, escribí ‘Carcelona’ porque el editor de Melusina se fijó en mi blog y me pidió un libro. Lo escribí en San Telmo, en Buenos Ares, luego me di cuenta de que podía ser un género, escribir como un paseo y que el relato sea la ciudad, siempre ciudades en las que, por capricho o por amor, he pasado temporadas largas. Lugares a los que vuelvo, me gusta la idea de volver, prefiero volver a descubrir lugares nuevos. Y no me fío de la gente que escribe de sitios en los que ha estado diez días. Dicen que en Buenos Aires siempre parece que está a punto de pasar algo. Yo confirmo que, si te quedas un tiempo, sucede. ¿La ciudad se adapta a usted? No aspiro a escribir un libro de viajes citando lugares y momentos, eso ya está hecho y no me interesa. Pessoa decía que para escribir hay que restringir la relación con la realidad e intensificar la reflexión sobre eso. Va por ahí. Muchas de las cosas que suceden en una ciudad son producto de mi red de afectos y proyectos. La novela ‘La ciudad invencible’, de Fernanda Trías, sucede toda en unas pocas cuadras, y no puede ser más porteña, condensa en una parte infinitesimal toda la experiencia de Buenos Aires." Crítica José De Montfort para la Revista Otra Parte: "Decía el escritor, performer, cronista, gestor cultural y director teatral Marc Caellas en su ya seminal Carcelona (Melusina, 2011) que lo relevante no es producir obras sino prescribir sentidos. Así, este Neuros Aires, que funge, al menos de momento, como parte final de la tetralogía viajera del nómada catalán, viene a reconducir sus tres producciones anteriores referidas a otras tres ciudades en las que Caellas ha estado viviendo. Donde en Carcelona tenía la urgencia de una voz política, en Caracaos (Melusina, 2015) jugaba con la autoficcionalidad y en Drogotá (Planeta, 2017) se buscaba a sí mismo a través de las voces de los otros, aquí en Neuros Aires todo parte de una intuición: el saber que la ciudad “iba a sacar de mí algo distinto que otras”. Así, es este el libro donde más textos propios del autor encontramos (previamente publicados o escritos) insertos adentro del texto. Lo cual no quiere decir que no renuncie al sampleo y la adaptación de textos ajenos; mas aquí funcionan las voces de los otros como paisaje y bruma; acaso como rumor que acompaña y que, eventual e inopinadamente, interpela. Se podría decir que son las muchas voces de Caellas las que se acomodan aquí: la del bohemio enamoradizo, la del irreverente director de teatro alternativo, la del escritor que entiende la palabra como acción política, la del gestor —y descubridor— de talentos, la del individualista jamesoniano (del whiskey Jameson, no de Henry James), la del flâneur trotaciudades. Pero es también la voz del primer Caellas: el de Carcelona, libro misceláneo que escribe durante una de sus primera visitas a Neuros Aires. Y es importante lo de las diferentes visitas, pues a diferencia de las otras tres ciudades sobre las que ya ha escrito Caellas, y que dan cuenta de estancias con inicio y final (recogiendo períodos claves de la formación del escritor catalán), Neuros Aires se nos presenta como la ciudad a la que no se puede renunciar (y a la que siempre hay que volver), pero de la que también se huye (como una amante ora cándida ora enloquecida). Por ello dice Jorge Carrión que es un libro lleno de carnaval y tango. Y esto es debido a que se entremezclan conocimiento (que no sabiduría, que es espuria) y distante gravedad, pero también risa, erotismo y placer. Neuros Aires está dividido en cinco grandes bloques que, temáticamente, recurren a la neurosis, el psicoanálisis, la literatura, el teatro y no los enamoramientos (como sucede en sus anteriores libros) sino EL enamoramiento. Además, se cierra con un canon de las literaturas de Neuros Aires, que no dejan de ser las lecturas que el autor ha venido cultivando para generar este libro. Se cierra con la Autoterapia final, de Salvador Pániker, que le sirve a Caellas como poética del libro, al sentenciar que “el tema tiene que acomodarse a uno”. Neuros Aires es un libro performático en el sentido de que es una cita a ciegas, de que “a menudo las cosas suceden cuando dejamos de pensarlas, cuando tropezamos con ellas”. Y, así, es un compendio de encontronazos felices, intermitentes, que no concluyen. Por ello es una conversación en forma de ritornelo (un arco de tensión tonal que vuelve sobre sí, pero que no acaba). Un broche de oro para este cronista único que siempre nos deleita, instruye y divierte." Texto leído por Andrés Ehrenhaus en la presentación en la librería Lata Peinada: "A modo de consigna luminosa, cito del propio libro: Me sorprendía entonces y me sigue sorprendiendo que toda la experimentación que algunos escritores trabajan en sus textos se diluye a la hora de presentarlos en vivo. Ya se trate de un escritor convencional como de otro más vanguardista, ambos presentan sus textos de la misma manera. No se tiene en cuenta que la presentación de un libro o una mesa redonda son [o deberían ser, añado yo] un espectáculo. esperemos, pues, estar a la altura de la cita. He leído el libro de Marc con sumo placer e interés, y me parece sin duda muy valiente, por no decir osado, como todo lo que hace él, y, a la vez, divertido, rompedor y juicioso, es decir, siempre atento a tocar de peus a terra, siempre latiendo entre el seny i la rauxa, capaz de no dejarse prepotear por el obelisco ni rendirse al tango, ese retrovirus moderno. lo que más me gustó, en una primera lectura, es su lucha por salir indemne de la inmersión en el caldero de las brujas, no emerger con las manos manchadas, no quedar aporteñado para siempre jamás. para eso hay que saber caminar sobre huevos y transitar el paisaje como quien cruza el escenario de una obra conceptual escrita por y para otros. Pero debo decir que hay algo más que me sorprendió al principio y ahora, tras una segunda lectura más profunda, en la que puse el texto del revés, lo leí entre líneas, achiqué la tipografía, lo sacudí con ganas, apagué la luz, cerré la portada, etc., hay algo, decía, que ya me preocupa un poco más y es que en todo el libro no se habla de lo que más le importa a Marc, en el sentido ondontológico de lo contingente y lo necesario: ¡en Neuros Aires no se habla de fútbol!" Continúa en Tea-tron